La historia de la chocolatera comenzó alrededor de 1910, cuando María Guadalupe Monteón Ron, bisabuela de la fundadora, empezó a elaborar chocolate en El Rosario, Nayarit. En sus inicios, la producción tenía como objetivo abastecer una pequeña tienda del centro, destinando las ganancias a cubrir los gastos de la fiesta de la Virgen del Rosario, una muestra de la unión entre tradición, familia y comunidad.
Chocolate artesanal con historia, hecho con el corazón.
Con el paso de los años, los descendientes de María Guadalupe continuaron con el legado familiar, conservando la receta ancestral y el amor por el chocolate artesanal. Fue en 1998 cuando la fundadora de Chocolate Ma’Nena asumió la misión de preservar esta tradición centenaria, dando nueva vida a la herencia familiar sin perder su esencia.
Fusionamos la innovación con la tradición mexicana
Hoy en día, cada proceso de elaboración en Ma’Nena mantiene un cuidado especial por la calidad y autenticidad. Se utilizan ingredientes cuidadosamente seleccionados, honrando la receta original que ha deleitado paladares durante más de un siglo. El compromiso con la excelencia se refleja en cada tableta, en cada aroma, en cada sabor.
Cada tableta cuenta una historia de familia, pasión y cacao.